


Los vientos dominantes en las Islas Canarias son los «alisios», vientos
muy constantes que soplan desde el nordeste de forma casi permanente.
con una velocidad regular de entre 20 y 22 kilómetros/hora. Los alisios
llegan a las islas tras un largo recorrido marítimo, cargados de
humedad, formando una capa de nubes (estratocúmulos) desde los 500 hasta
los 1500 metros que queda retenida en la vertiente norte de las montañas
de altura superior a los 1500 metros, constituyendo el fenómeno natural
denominado «mar de nubes».
Los alisios presentan una estratificación en
dos capas, una baja y húmeda («mar de nubes») y otra alta y seca. Esta
circunstancia genera una inversión térmica que impide el ascenso del
«mar de nubes».
El «mar de nubes» aporta una humedad constante produciendo fenómenos de
neblina y de «lluvia horizontal» y favorece el desarrollo de formaciones
boscosas de laurisilva.
Por encima del «mar de nubes» la visibilidad es excelente lo que permite
disfrutar de un impresionante espectáculo visual.
El «mar de nubes» forma una capa de elevado índice de humedad que puede llegar al 100% sin provocar precipitaciones. Es lo que se denomina «lluvia horizontal».