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Vilaflor
Municipio del suroeste de la isla de Tenerife que por estar situado a
más de 1.400 metros de altitud sobre el nivel del mar se considera el más
alto de España. Es el de menor población de toda la isla (1.900
habitantes).
Parte del término municipal pertenece al Parque Natural de la Corona
Forestal que rodea al Parque Nacional del Teide, por lo que el pueblo,
inmerso entre pinares, destaca por su aire puro y un clima muy saludable y
dispone de parajes idóneos para un turismo de montaña que busca
actividades como senderismo, acampada, escalada, ciclismo de montaña,
parapente y otros deportes al aire libre.
En el pueblo hay notables ejemplos de arquitectura tradicional canaria del
siglo XVII como la Iglesia Parroquial de San Pedro Apóstol y la antigua
casa-palacio de la familia Soler, fundadores del pueblo.
La economía se basa en la agricultura (papas, miel, almendras, higos y
viñedos), la ganadería (cabras) y el turismo. El municipio posee unas
excelentes tierras de cultivo que se cubren de gravilla de color blanco
para mantener la humedad. El vino de Vilaflor pertenece a la denominación
de origen «Abona».

Entre los pinares que rodean el pueblo hay ejemplares de pino canario de
más de 40 metros de altura y gran diámetro como el Pino Gordo o el Pino de
las Dos Pernadas. El Pino Gordo tiene una altura de 45,12 metros, un
perímetro de 9,36 metros y un diámetro máximo de 3,16 metros.
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Población: 1900 habitantes (INE 2007)
VI LA FLOR
Cuenta la tradición que el nombre del pueblo deriva de la exclamación
de un castellano cuando vio una bella nativa: «Vi la flor de Chasna».
SANTO HERMANO PEDRO
En Vilaflor nació el Hermano Pedro de Bethencourt (1626-1667), el
único santo de las Islas Canarias. Beatificado en 1984 y canonizado el 30
de julio de 2002 por el Papa Juan Pablo II. Fundó la Orden de los
Bethlemitas.


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